Danzas y danzantes

Narración: Guadalupe Morales

Danzas y danzantes
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Es difícil precisar el origen de muchas danzas que se realizan en determinadas festividades religiosas cristianas, pero sí se considera probado que tienen un origen profano y una antigüedad multisecular.

Estas danzas fueron incorporadas, en un momento determinado, a las celebraciones religiosas católicas, como el Corpus Cristi, las fiestas en honor de la Virgen, o de algún santo patrón.

A partir de la Edad Media la danza fue perdiendo el carácter primitivo y ritual, para pasar a realizarse por muy diversos motivos como por acción de gracias, en señal de devoción, por tradición etc.. En los últimos tiempos, la danza ha adquirido un carácter menos riguroso que ha acabado cambiando las estructuras musicales, instrumentales y coreográficas.

Los grupos de danza, compuestos, en general, por ocho danzantes, hasta época reciente siempre varones, incluían, además, el tamborilero - dulzainero, el maestro de danza y el zurronero o portador del cesto de los palitroques y el poste de cintas. Todos ellos solían ser aficionados.

Con relación a la indumentaria de los danzantes, los trajes suelen ser blancos, adornados con todo tipo de lazos, escarapelas y cintas de diferentes anchos y colores.

 

Las danzas. El repertorio de los danzantes se compone en general de 3 piezas: las “danzas o punteados”, “los pasacalles” y “el paloteo”.

La “danza o punteado” se ejecuta mirando siempre hacia la imagen en honor de la cual se baila. En Jarandilla, de la Virgen de Sopetrán. Es la danza mas solemne y los danzantes se acompañan de las castañuelas.

Los “pasacalles” se utilizan para acompañar a las autoridades en sus desplazamientos por la población (también se tocan las castañuelas).

El repertorio más vistoso lo constituyen los distintos “lazos del paloteo”. Son bailes cortos en los que los danzantes, con dos palos, palitroques o lanzas cada uno, los golpean entre ellos al ritmo de la música.

También se bailan “el mayo” o “baile de las cintas”. Baile en el que los danzantes entrelazan o trenzan unas cintas que cuelgan de un poste o vara, para una vez “vestida la vara” deshacer el trenzado.

En lo que se refiere a los danzantes de Jarandilla de la Vera, coinciden en numerosos aspectos con las características de grupos de danza similares de otras zonas, sobre todo castellanos: nombre y características de las danzas que bailan, vestimenta, etc.

Llaman la atención estas coincidencias dado que se ejecutan en lugares alejados entre sí, lo cual hace pensar a un origen común.

 

La Fiesta de la Virgen de Sopetrán, que se celebra en el mes de mayo, el jueves anterior al día de la Ascensión, constituye el marco por excelencia de las danzas y los danzantes en Jarandilla.

El miércoles se baja a la Virgen de Sopetrán del camerino a las andas para ser sacada a la entrada de su ermita, y recibir la ofrenda de flores de los niños y niñas de Jarandilla.

Los danzantes bailan en honor de la Virgen la danza del ”Punteado”.

El jueves, día de la fiesta mayor, se traslada a la Virgen en procesión, desde su ermita en Sopetrán, hasta la Iglesia Parroquial. En ese recorrido la Virgen está siempre acompañada por los danzantes, que bailan en su honor danzas diferentes según donde se encuentre. En los puntos de salida y llegada se bailan diferentes “lazos del paloteo”, el” baile de las cintas”, y el “punteado”, que también se baila en los trayectos. Con el “punteado” los danzantes tocan las castañuelas, y siempre deben bailarlo mirando hacia la Virgen.

El domingo, la Virgen regresa a su ermita de Sopetrán, y se bailan las mismas danzas que a la ida.

Otras fotografías de la exposición "Un Paseo por la Memoria"